
En estas fechas tan señaladas, simplemente os deseo lo mejor. Por mi parte pasado mañana, si el tiempo lo permite y sobretodo Iberia, estaré sentada en un avión que me llevará a Miami.
Allí, entre aligators, cangrejos azules, palmeras, neones, salsa y gente maravillosa, despediré el año; eso sí, seis horas después que vosotros. Así que ya me contaréis qué tal se va presentando el 2009 y para lo que debo ir preparándome.
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