
Desde hace algunos años he hecho todo lo posible por evitar la Semana Santa de Sevilla pero cuando no sales de la ciudad, es inevitable toparse de bruces con ella, ya sea yendo a bajar a Panchito o a tomar un café con tus amigos.
Y fue justo ahí, hace escasas horas, que mi reencuentro con ella llegó y de una de las maneras más insospechadas.
-¿Eso que suena es ‘Blowin’ in the wind’?
-Sí
-¿Y qué hay de las marchas procesionales de toda la vida?
-Pues esto no es nada, el año pasado escuchamos en una la banda sonora de Piratas del Caribe…
-Pero esas cosas son para la Cabalgata de Reyes
-No, para la Cabalgata Ricky Martin y el año que viene el Chiki Chiki, ya verás…
De repente afloraron mis raíces tradicionales y me sentí estafada… ¿Qué cachondeo es este? ¿Cuándo ha llegado este cambio? A ver si ahora va a resultar también que las novias que acompañan a los de las bandas no llevan el bocadillo de chopped en el bolso y lo han sustituido por un brownie del Starbucks…
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